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ACADEMIA DE HISTORIA REALIZA CONVERSATORIO SOBRE LA EXPEDICIÓN DE LUPERÓN DE 1949 Y RESALTA A PATRIOTAS PUERTOPLATEÑOS

El evento donde se revelaron detalles inéditos sobre las expediciones y la resistencia, contó con un panel donde participaron el sociólogo e historiador José del Castillo.

La Academia Dominicana de la Historia realizó el interesante  conversatorio titulado: “Expedición de Luperón 1949: el exilio y el frente interno”, en el cual fue destacado el heroísmo de los expedicionarios que se enrolaron en la lucha contra la tiranía de Trujillo.

El evento donde se revelaron detalles inéditos sobre las expediciones y la resistencia, contó con un panel donde participaron el sociólogo e historiador José del Castillo, miembro de número de la Academia, el ingeniero y escritor Manuel Andrés Brugal Kunhardt y Luisa de Peña Díaz, directora del Museo Memorial de la Resistencia Dominicana.

Brugal Kunhardt manifestó que la historia del Frente Interno de Liberación provoca en todos los que la conocen por primera vez una gran admiración, no solo por la valentía de los que formaron parte del mismo, sino, también, y principalmente, por todo lo que se logró, pese a su trágico final.

“Contar ahora que en plena dictadura de Trujillo un grupo de jóvenes puertoplateños creó una organización que se puso en contacto con el exilio dominicano en Puerto Rico y trajo armamentos desde allá para constituirse en contraparte armada interna de expediciones militares provenientes del exterior, y que también proveyó de armas a otro grupo que se proponía atentar contra la vida del tirano en la capital, es algo que parece increíble”, dijo.

Aseguró que eso amerita que la historia coloque en un lugar alto a quien ideó la creación de ese grupo, visualizó su acción futura y dirigió su ejecución, a Fernando Spignolio Mena, cuyos errores no empequeñecen su figura histórica, sino que la hacen más humana.

Recalcó el valor de Spignolio Mena, quien fundó en Puerto Plata el Frente Interno de Liberación en febrero de 1945 e invitó a tres pares de amigos, que llegaron por distintas vías y medios, a juntarse con él en la playa del Viejo Mejía, cerca de la ciudad, sin saber ninguno el propósito de la reunión.

Dijo que esos amigos eran César Dottin, Pablito Ricardo, Luis Ortiz Arzeno, César Bordas, José Rafael Bordas Castellanos y el doctor José Augusto Puig Ortiz, que dejó un manuscrito inédito en que se revelan muchos detalles sobre el Frente Interno de Liberación, que tenía como objetivo el derrocamiento de la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo.

Explicó que por razones que probablemente tuvieron que ver con la apertura al exterior que tuvo Puerto Plata, debido a la importancia en ella del comercio internacional, y por la presencia de una fuerte tendencia horacista en la política local, desde muy temprano hubo allí resistencia a la dictadura de Trujillo.

Aseguró que Antonio Jorge Estévez fue la persona que se infiltró el frente y luego la traicionó. “(Era) Hijo del general Antonio Jorge, quien después de servir a Horacio Vásquez se pasó al bando de Trujillo, a quien le sirvió como secretario de las Fuerzas Armadas y luego senador, llegó a Puerto Plata como militar retirado a hacerse cargo de la Hermandad de Veteranos”, añadió.

Dijo que el Frente Interno de Liberación esperaba la expedición de Cayo Confites un domingo de septiembre de 1947 y que el aborto de la expedición, conocido en Puerto Plata a través de la emisora de radio cubana 1010, fue muy frustrante para sus miembros, ilusionados con la posibilidad de derrocar a Trujillo.

Rememoró que las labores delatoras de Jorge Estévez fueron muy eficaces, y que mientras esperaban la llegada de los expedicionarios en la madrugada del día 20 de junio, pasada la una, un gran número de soldados rodeó la casa de Fernando Suárez, quien fue asesinado y que en el mismo escenario fue ultimado Spignolio Mena, quien se identificó ante la fuerza militar.

Por su parte, José del Castillo aportó significativas informaciones sobre la expedición de Luperón y Luisa de Peña Díaz explicó el proceso de exhumación de los restos del internacionalista norteamericano George Raymond Scruggs y del nicaragüense Alejandro Selva, cuyos cuerpos quedaron en las lomas de Luperón.

Se recuerda que el 19 de junio de 1949 llegó un contingente a Luperón, comandado por Horacio Julio Ornes Coiscou, en el que había varios internacionalistas solidarios en la lucha por la libertad y la democracia en República Dominicana, entre ellos Scruggs y Selva, pero los expedicionarios fueron vencidos por el ejército de Trujillo.

Antonio Heredia.-

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